La mariposa mágica sonrió y dijo: "Tu deseo es muy noble, Lola. Lo concederé de inmediato".

De repente, una voz suave y melodiosa le habló: "Lola, soy una mariposa mágica. He estado dormida dentro de este huevo, esperando a que alguien como tú me despertara".

A partir de ese día, los niños de todo el mundo tuvieron lugares mágicos para jugar, llenos de risas, juegos y aventuras. Y Lola, la pequeña oruga, se convirtió en una mariposa hermosa, recordando siempre la lección que aprendió de la mariposa mágica: que la amistad y la felicidad pueden cambiar el mundo.

Espero que disfrutes de este cuento. ¿Quieres escuchar otro?