“¿Quieres ir a cenar conmigo?”, me preguntó, con una sonrisa traviesa.
Acepté sin dudarlo, y nos despedimos del café para ir a un restaurante cercano. La cena fue igualmente divertida, y la conversación siguió fluyendo con facilidad. chica conoci en el cafe
A medida que la noche avanzaba, me di cuenta de que había encontrado a alguien especial. Alguien que me hacía reír, que me escuchaba y que me entendía. Alguien que me hacía sentir vivo. “¿Quieres ir a cenar conmigo
La chica que conocí en el café**