El día que mi hermana quiso volar - Alejandro P…**

Me reí, pensando que era solo una de sus fantasías infantiles. Pero mi hermana no se rio. Se quedó allí, mirándome con una intensidad que me hizo sentir incómodo.

Me sonrió y se encogió de hombros. “Tal vez no pueda volar con alas de cartulina”, me dijo. “Pero puedo volar en mi imaginación. Y eso es lo que importa”.

En ese momento, algo cambió dentro de mí. Me di cuenta de que mi hermana había estado enseñándome algo importante todo este tiempo. La vida no se trata de hacer lo imposible, sino de creer en ti mismo y en tus sueños.